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¿Por qué el agua del grifo sabe a cloro y cómo mejorar su sabor?

Abres el grifo, llenas un vaso y notas inmediatamente un sabor o un olor que recuerda al cloro. Es una situación bastante habitual y, aunque el agua pueda ser apta para el consumo, su sabor puede resultar poco agradable.

Agua del grifo y sistema de filtración de agua en una vivienda

¿Por qué el agua del grifo puede saber a cloro?

Abres el grifo, llenas un vaso y notas inmediatamente un sabor o un olor que recuerda al cloro. Es una situación bastante habitual y, aunque el agua pueda ser apta para el consumo, su sabor puede resultar poco agradable.

El cloro se utiliza habitualmente durante el tratamiento del agua para ayudar a mantenerla en buenas condiciones durante su distribución. Sin embargo, la percepción del sabor puede variar mucho de una persona a otra y también depende de factores como la temperatura del agua, las tuberías del edificio o el tiempo que el agua permanece en la instalación.

¿Significa que el agua es mala?

No necesariamente. El hecho de percibir olor o sabor a cloro no significa por sí solo que el agua no sea potable. La calidad del agua depende de muchos parámetros diferentes y no puede determinarse únicamente por el sabor.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre que el agua sea apta para beber y que resulte agradable para beber todos los días. Por este motivo, muchas familias buscan mejorar el sabor, el olor y determinadas características del agua directamente en casa.

El sabor del agua no depende únicamente del cloro

Cuando una persona dice que “el agua sabe mal”, el problema puede tener distintos orígenes. Entre los factores que pueden influir se encuentran:

  • el cloro utilizado en el tratamiento del agua;
  • la cantidad de minerales disueltos;
  • la dureza del agua;
  • el estado de las tuberías del edificio;
  • el tiempo que el agua permanece estancada;
  • la temperatura del agua;
  • determinados compuestos responsables de olores o sabores.

Por eso no existe un único sistema de tratamiento adecuado para todas las viviendas. La solución debe elegirse según el problema que se quiera resolver.

¿Sirve un filtro de carbón activo?

El carbón activo es una de las soluciones más utilizadas cuando el objetivo principal es reducir determinados olores y mejorar el sabor del agua. Por este motivo, muchos sistemas domésticos de filtración incorporan una o varias etapas de carbón activo.

Puede ser una buena opción cuando se busca una solución relativamente sencilla y el principal problema es organoléptico, es decir, relacionado con el sabor y el olor.

¿Y qué diferencia hay con la ósmosis inversa?

La ósmosis inversa utiliza una membrana muy fina que permite realizar un tratamiento mucho más profundo del agua. Normalmente, estos equipos combinan varias etapas de filtración antes y después de la membrana.

Dependiendo del sistema, pueden reducir una parte importante de las sales disueltas y de otras sustancias presentes en el agua, además de mejorar considerablemente su sabor.

Por esta razón, la ósmosis inversa suele ser una opción interesante para quienes buscan obtener agua de consumo con características diferentes a las del agua que llega directamente de la red.

¿Ósmosis inversa o descalcificador?

Son dos sistemas diferentes y es habitual confundirlos.

Un descalcificador se utiliza principalmente para tratar la dureza del agua y reducir los problemas relacionados con la cal en toda la vivienda.

Un sistema de ósmosis inversa, en cambio, suele instalarse específicamente para obtener agua destinada a beber y cocinar.

En algunas viviendas puede tener sentido instalar únicamente uno de estos sistemas y, en otras, utilizar ambos. Todo depende de las características del agua y de las necesidades de la vivienda.

¿Es mejor el agua embotellada?

Comprar agua embotellada puede parecer una solución sencilla, pero también implica transportar y almacenar botellas de forma constante. Además, el coste se acumula con el tiempo.

Por esta razón, algunas familias prefieren instalar un sistema de tratamiento doméstico y disponer de agua filtrada directamente desde el grifo.

La importancia del mantenimiento

Instalar un sistema de filtración no significa olvidarse de él para siempre. Los filtros tienen una vida útil determinada y deben sustituirse cuando corresponde.

Un mantenimiento adecuado ayuda a conservar el rendimiento del equipo, mantener el caudal y garantizar que cada etapa de filtración funcione correctamente.

Por ello, antes de elegir un sistema conviene tener en cuenta no solo el precio inicial, sino también la facilidad de mantenimiento y el coste de los consumibles.

Entonces, ¿qué sistema necesito?

Antes de comprar un equipo conviene responder a varias preguntas:

  • ¿Quieres principalmente mejorar el sabor del agua?
  • ¿Tienes problemas importantes de cal?
  • ¿Cuántas personas viven en la vivienda?
  • ¿Cuánto espacio tienes debajo del fregadero?
  • ¿Prefieres un sistema con depósito o de flujo directo?
  • ¿Qué caudal de agua necesitas?

No siempre el sistema más grande o más caro es el más adecuado. Un equipo correctamente dimensionado suele ofrecer una mejor experiencia y evita pagar por prestaciones que realmente no necesitas.

Una solución adaptada a cada vivienda

En OsmoService trabajamos con diferentes sistemas de tratamiento de agua para viviendas y negocios en Cataluña. Antes de recomendar un equipo, valoramos las necesidades del cliente, el tipo de instalación y el uso que se hará del agua.

Si no sabes qué sistema puede ser adecuado para tu vivienda, puedes contactar con nosotros y te ayudaremos a valorar las diferentes opciones antes de realizar la instalación.

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